El 18 de agosto en el Navarra Arena y el 20 de agosto en el Roig Arena, el cartel reúne a tres generaciones y tres formas distintas de entender el metal: Judas Priest, Airbourne y Dirkschneider. Todo apunta a una de las citas metálicas del verano de 2026 en nuestro país.
Judas Priest llegan en plena segunda juventud
Lo verdaderamente impresionante es que Priest no vive de la nostalgia. El éxito de Invincible Shield y la gira posterior han demostrado que la banda sigue funcionando como una maquinaria de primer nivel, con Rob Halford manteniendo un carisma escénico único y Richie Faulkner convertido ya en un heredero legítimo de la tradición del grupo.
No es exagerado decir que estamos ante una de las últimas oportunidades de ver a una leyenda absoluta todavía en plenitud artística.
Qué podemos esperar del repertorio
Aunque los horarios y el setlist definitivo no se conocerán hasta más cerca del concierto, la lógica indica una mezcla entre clásicos imprescindibles y material reciente.
Los himnos casi inevitables serían:
- Breaking the Law
- You’ve Got Another Thing Comin’
- Living After Midnight
- Painkiller
- Electric Eye
- Hell Bent for Leather
- Victim of Changes
- The Hellion / Electric Eye
Y del periodo reciente, canciones como:
- Panic Attack
- Crown of Horns
- Invincible Shield
Entre los aficionados existe además el deseo recurrente de recuperar temas menos habituales como The Sentinel, Hellrider o Starbreaker, aunque Priest suele equilibrar las sorpresas con los grandes clásicos.
Airbourne: la descarga de adrenalina
Si Judas Priest representan la realeza del metal, Airbourne encarna el salvajismo del rock and roll más físico y descontrolado. Son, en muchos sentidos, los herederos espirituales de AC/DC: riffs directos, energía desbordante y conciertos donde el sudor y la cerveza forman parte del espectáculo.
Es fácil imaginar un repertorio basado en:
- Runnin’ Wild
- Too Much, Too Young, Too Fast
- No Way But the Hard Way
- Live It Up
- Breakin’ Outta Hell
Probablemente serán los encargados de elevar la temperatura del recinto antes del plato principal.
Dirkschneider: la voz eterna de Accept
La presencia de Udo Dirkschneider añade un componente casi histórico a la velada. Para muchos aficionados europeos, escuchar en directo canciones de Accept interpretadas por su voz original es un auténtico privilegio.
Los momentos más esperados seguramente serán:
- Balls to the Wall
- Metal Heart
- Princess of the Dawn
- Fast as a Shark
Pocas voces son tan reconocibles e inconfundibles dentro del heavy metal clásico.
Mi pronóstico
Más que un simple concierto, esto tiene pinta de ser una celebración de la historia del metal:
- El pasado glorioso alemán con Dirkschneider.
- La energía salvaje y contemporánea de Airbourne.
- La institución definitiva del heavy británico con Judas Priest.
Para quienes crecieron con British Steel, Painkiller o Balls to the Wall, será una noche cargada de nostalgia. Para quienes los descubrieron hace poco gracias a Invincible Shield, será la confirmación de que algunas leyendas no envejecen: simplemente siguen rugiendo más fuerte que casi nadie.
Y, si todo va como suele ocurrir con Priest, cuando suene Hell Bent for Leather y aparezca la Harley sobre el escenario, el pabellón entero sabrá que está asistiendo a una de esas noches que se recuerdan durante décadas.

