El pasado sábado 8 de noviembre de 2025, Jared James Nichols aterrizó en Aiguaviva para presentar su gira “European Tour 2025”. El guitarrista y cantante estadounidense convirtió la pequeña sala La Torrentera, un espacio íntimo y de aforo limitado, en un auténtico templo del rock.
Ya en los primeros acordes, Jared desplegó sus mejores atributos: una energía arrolladora, un gran carisma y una cercanía sincera. Desde el primer momento se ganó al público con su amplia sonrisa, su humor contagioso y su actitud desenfadada que lo hace tan humano. Su forma de desenvolverse en el escenario no era típico de una estrella distante, sino la de un músico que toca entre amigos y disfruta del momento tanto como el resto de las personas presentes.
Como muestra de su buen humor, el guitarrista aprovechó los momentos entre canciones para soltar algunas palabras en español, como “jamón”, que provocó grandes carcajadas entre el público. Además, incitó a una persona del público a tocar su guitarra, un gesto que resumió su forma de entender la música: conectar, compartir y disfrutar. El ambiente era tan íntimo que parecía que el artista formaba más parte del público que del escenario.
Los solos de guitarra fueron espectaculares: largos, vibrantes y desgarradores. Era evidente que disfrutaba de cada nota como si fuera la primera vez, pues Jared tocó con una fuerza y expresividad fuera de lo común, utilizando incluso el brazo para tocar su guitarra.
Para el cierre del concierto el ambiente alcanzó su punto máximo con versiones de grandes temas del rock. Con su versión de la canción “War Pigs” de Black Sabbath, coreada con fuerza por todo el público, fue notorio que habíamos asistido a algo más que un concierto.
Gracias a Etin PRODUCCIONS Y A Riffs by La Cultural por hacernos la cobertura tan facil.



