«Todo lo alto que quiera» es un viaje de dos mitades. Un disco dividido entre la duda y la calma, entre el miedo a perderse y la certeza de haberse encontrado. Un álbum que muestra, sin artificios, la evolución de Paula Mattheus hacia una madurez emocionalque no renuncia a la ternura ni a la intensidad.
El primer bloque, “Morirte ya”, nace del caos: canciones que hablan de la incertidumbre, la rabia y las heridas que deja el tiempo. En ellas hay desorden, preguntas sin respuesta y una mirada hacia dentro que busca entender por qué a veces duele tanto vivir. Son temas que ponen voz a esa parte que aún tropieza, que se resiste a conformarse, que intenta no perder la luz entre tanto ruido. Retratos honestos del miedo, la exigencia y la vulnerabilidad que acompaña a quien crece sin manual de instrucciones.
Dentro de este primer bloque, “Cuando Nadie Mira” funciona como uno de los pilares emocionales del disco. Una canción que pone el foco en ese espacio íntimo donde nadie observa, donde se toman las decisiones que realmente nos definen. Paula canta sobre lo que hacemos con los golpes de la vida, sobre el cansancio, la pérdida de la inocencia y la dificultad de avanzar sin saber muy bien cuándo parar. No busca respuestas cerradas, sino aceptar la duda como parte del camino y entender que la identidad también se construye en silencio.
Y cuando parece que el vértigo se impone, llega el segundo bloque: “Vivir para siempre”. Aquí Paula se reconcilia con la vida. Encuentra paz, amor, compromiso y propósito. La mirada se vuelve más serena y más amplia; ya no se trata de sobrevivir, sino de apostar por lo que sostiene. En estas canciones se respira una calma nueva, una forma distinta de habitar el mundo, donde lo extraordinario aparece en la rutina y los milagros existen, aunque se oxiden. El recorrido se cierra como una declaración de amor al presente: al hogar, a las personas que acompañan y a la certeza de que ya no hay prisa.
Producido por Juan Guevara, el álbum refleja la dualidad que siempre ha habitado en Paula: la de quien escribe desde la herida, pero también desde la esperanza. Su voz, cálida y directa, atraviesa cada canción sin artificios, dejando espacio para el silencio y la emoción real.
Todo lo alto que quiera no es solo un título: es una declaración. La de quien ya no busca volar para escapar, sino para mirar el mundo desde otro lugar.
Paula Mattheus presentará «Todo lo alto que quiera» en una gira que pasará por Gijón, Burgos, Bilbao, Málaga, Córdoba, Granada, Barcelona, Murcia, Valencia, Zaragoza, A Coruña, y más por anunciar.
«Aviso que esta gira voy CON TODO. Para cantarnos bien alto las canciones que saldrán ese 6 de febrero y por supuesto las de los discos que ya están fuera».

