El concierto del artista italiano en Barcelona, previsto para el 24 de abril en La [2] de Apolo, ha agotado todas sus entradas. Un día antes actuará en la sala Wagon de Madrid, donde se concentran ya las últimas entradas de su paso por nuestro país.
La cita madrileña contará además con la presencia de Sergio Dalma, en un encuentro que subraya el vínculo de Nek con el público español y con una tradición melódica italiana que aquí siempre ha encontrado un lugar propio.
Seis años después de su última visita, Nek vuelve a España con “Nek Hits – European Tour”, un repaso en directo a más de tres décadas de canciones.
No siempre hace falta una gira larga para medir el lugar que un artista sigue ocupando en un país. A veces basta con ver cómo responde el público cuando las fechas salen a la venta. En el caso de Nek, esa respuesta ya ha dejado una primera imagen nítida: su concierto del 24 de abril en Barcelona, La (2) de Apolo, ha agotado las entradas y la parada del 23 de abril en Madrid, en la sala Wagon, se convierte ahora en la última oportunidad de ver en España a una de las voces italianas que mejor han sabido conservar aquí un vínculo real, sostenido y reconocible.
No se trata solo del recuerdo inevitable de “Laura no está”, aunque pocas canciones expliquen tan bien la dimensión que alcanzó en el mercado español. Lo que vuelve a ponerse de manifiesto con esta gira es algo más profundo: la permanencia de un repertorio que ha sobrevivido al desgaste del tiempo sin quedar reducido a una pieza de nostalgia. Nek regresa seis años después de su última visita con “Nek Hits – European Tour”, un formato que no busca simplemente ordenar éxitos, sino devolverlos al directo con una lectura actual, sin despojarlos de la melodía ni de la cercanía que los hizo reconocibles desde el principio.
Ese es, seguramente, uno de los rasgos que mejor definen su carrera. Filippo Neviani nunca ha necesitado sobreactuar su condición de clásico. Le ha bastado con seguir cantando sus canciones desde un lugar creíble. En esta gira reaparecen títulos que forman parte de su trayectoria y también de la de su público: “Laura no está”, “Para ti sería”, “Tu nombre” o “Al menos ahora”. Canciones distintas entre sí, pero unidas por una misma idea de la canción popular: la que no necesita imponerse porque ya lleva años viviendo en la memoria de quien la escucha.



La dimensión de su recorrido explica también el alcance de este regreso. Desde su debut en 1992, Nek ha publicado 18 álbumes de estudio y ha vendido más de 10 millones de discos en todo el mundo. A lo largo de estas tres décadas largas ha construido una trayectoria poco dada al ruido, pero extraordinariamente sólida, en la que ha combinado estudio, carretera y televisión sin perder nunca el centro de gravedad de su carrera: las canciones. En los últimos años, esa trayectoria se ha ampliado con proyectos como “5030”, la alianza artística RENGANEK junto a Francesco Renga, la serie “Nek Hits”, lanzada en YouTube como recorrido por los momentos decisivos de su carrera, y su reciente faceta televisiva como coach en formatos como “The Voice” en Italia.
La cita de Madrid añade, además, un elemento que la convierte en una fecha especialmente singular. La participación de Sergio Dalma no funciona aquí como un simple guiño, sino como un cruce natural entre dos trayectorias que comparten un mismo espacio sentimental en el imaginario del público español. En ambos casos hay una manera de entender la canción italiana desde la emoción contenida, la melodía y el oficio. Verlos coincidir en esta parada madrileña aporta un peso añadido a una noche que, de por sí, ya concentraba buena parte de la expectación de esta visita.
Lo ocurrido con Barcelona confirma que esa relación sigue intacta. Y lo que queda por delante en Madrid tiene algo de cierre y de oportunidad a la vez: la última fecha española de la gira y, también, la posibilidad de comprobar hasta qué punto ciertas canciones siguen encontrando su sitio cuando vuelven al escenario sin necesidad de disfrazarse de nada. Nek vuelve a España en un momento en el que ya no tiene que demostrar quién fue. Le basta con subirse a cantar para recordar quién sigue siendo.
23 DE ABRIL – MADRID – SALA WAGON – ÚLTIMAS ENTRADAS
24 DE ABRIL – BARCELONA – LA (2) DE APOLO – SOLD OUT

