Evanescence no vino a Badalona a vivir de la nostalgia. Vino a demostrar que dos décadas después de Fallen todavía tiene fuego, músculo y canciones capaces de atravesar una arena entera. La banda estadounidense aterrizó este 1 de octubre en el Olimpic Arena de Badalona dentro de su gira Sanctuary, con Amy Lee al frente y acompañada por Nova Twins y Poppy, en una de las grandes noches de rock internacional del otoño en Barcelona.
Una noche marcada en negro
Desde antes de que Evanescence pisara el escenario, el Olimpic Arena ya respiraba esa mezcla de expectación, oscuridad y electricidad que acompaña a la banda desde sus primeros días. Nova Twins abrieron la noche a las 19:00 y Poppy tomó el relevo a las 19:50, preparando el terreno para la llegada de Amy Lee y compañía.
La elección de ambas invitadas no es casual. Esta gira europea coloca a Evanescence en diálogo con una nueva generación de artistas que también han hecho de la contundencia, la personalidad y la experimentación una forma de entender el rock.
Y entonces llegó el momento.
Amy Lee vuelve a reclamar su territorio
Evanescence afronta esta gira con Sanctuary, su sexto álbum de estudio, como nuevo centro de gravedad. El repertorio que la banda viene presentando durante la gira combina una presencia muy importante de las nuevas canciones con los clásicos que construyeron su leyenda.
En las últimas fechas europeas, el concierto ha arrancado con “Sanctuary”, seguido por temas como “Tell Me When You’ve Had Enough”, “Afterlife”, “Rapture” y “Going Under”, antes de avanzar por diferentes etapas de la carrera del grupo.
Es una declaración de intenciones: Evanescence no quiere convertir Sanctuary en un simple añadido a su repertorio. Quiere que sea el comienzo de una nueva etapa.
Y funciona especialmente bien cuando la voz de Amy Lee se encuentra con el nuevo músculo instrumental de la banda.
Del piano a la tormenta
Una de las grandes virtudes del directo de Evanescence continúa siendo el contraste.
Hay momentos en los que todo parece suspendido en el aire y otros en los que las guitarras, la batería y los sintetizadores golpean como una pared.
Ese contraste está muy presente en el actual espectáculo. En conciertos recientes de esta misma gira, canciones como “Afterlife” y “Calm Down” han mostrado una versión más pesada y metálica de Evanescence, mientras que los clásicos siguen funcionando como auténticos puntos de conexión emocional con el público.
Amy Lee se mueve entre ambos mundos con una naturalidad que sigue siendo una de las grandes señas de identidad de la banda.
Puede sonar frágil.
Puede sonar monumental.
Y puede pasar de una cosa a la otra en cuestión de segundos.
“Going Under”, “Lithium” y la memoria de una generación
Cuando llegan los clásicos, la dimensión temporal del concierto cambia.
“Going Under” conecta inmediatamente con aquella banda que a comienzos de los 2000 convirtió Fallen en un fenómeno mundial. “Lithium”, procedente de The Open Door, recupera el lado más íntimo y oscuro de Evanescence. Y el repertorio actual continúa recorriendo diferentes etapas de la discografía hasta desembocar en algunos de los himnos más reconocibles del grupo.
Pero hay una canción que sigue teniendo un peso especial.
“My Immortal”.
Pocas canciones de aquella generación han conservado una capacidad semejante para detener el tiempo. En los conciertos recientes de la gira, el tema se ha convertido en uno de los grandes momentos emocionales del espectáculo.
No necesita artificios.
Necesita una voz.
Y Amy Lee sabe exactamente cómo utilizarla.



Fotografías @ Doctor Music
Sanctuary: Evanescence mira hacia delante
Lo más interesante de esta gira es precisamente que la banda no parece estar celebrando exclusivamente su pasado.
Sanctuary introduce una Evanescence más contundente, con una producción en la que el peso de las guitarras y las baterías se hace más evidente. El nuevo material ha sido producido en buena parte por Jordan Fish, conocido por su trabajo con Bring Me The Horizon, y ese componente más metálico se percibe claramente en el sonido de la nueva etapa.
Canciones como “Rapture”, “Self Destruct”, “Beautiful Lie”, “Wasted on You” o “Forever Without You” conviven así con los clásicos de Fallen y The Open Door.
La fórmula es sencilla sobre el papel y mucho más difícil de ejecutar sobre un escenario: recordar quién eres sin convertirte en una banda atrapada en el pasado.
Evanescence parece haber encontrado ese equilibrio.
Un Olimpic Arena rendido a la oscuridad
La llegada de Evanescence a Badalona tenía además un significado especial: se trata de la primera gira completa de la banda por Reino Unido y Europa desde World’s Collide Tour de 2022.
Cuatro años después, Amy Lee y los suyos regresan con un disco nuevo, una producción renovada y una banda que ha decidido pisar el acelerador.
El resultado es un concierto que mira hacia atrás únicamente cuando lo necesita.
El resto del tiempo mira hacia delante.
Y ahí está la verdadera noticia.
Evanescence sigue viva, y su oscuridad también
Hay grupos que regresan para recordar al público quiénes fueron.
Evanescence ha regresado a Badalona para recordar quiénes son.
La sombra de Fallen sigue ahí. Naturalmente. “Bring Me to Life”, “My Immortal” o “Going Under” forman parte de la memoria colectiva de millones de personas. Pero el concierto de esta etapa demuestra que Amy Lee no está interesada en vivir únicamente de esos recuerdos.
Quiere canciones nuevas.
Quiere guitarras más pesadas.
Quiere escenarios enormes.
Y quiere seguir llevando esa combinación de belleza, oscuridad y dramatismo a una nueva generación.
El Olimpic Arena fue esta noche su santuario.
Y Evanescence volvió a demostrar que algunas heridas, cuando se convierten en canciones, nunca terminan de cerrarse.
Agradecimientos a Doctor Music por la acreditación y las fotografias.

