Fillas de Cassandra conquistan La Riviera de Madrid con su aquelarre musical

Fillas de Cassandra conquistan La Riviera de Madrid con su aquelarre musical

La música tradicional gallega, la electrónica, la reivindicación feminista y la celebración colectiva encontraron su punto de encuentro el pasado viernes 6 de noviembre en La Riviera de Madrid. Fillas de Cassandra desembarcaron en una de las salas más emblemáticas de la capital para presentar TERTÚLIA, su segundo trabajo discográfico, en una noche que convirtió el escenario en un espacio de comunión, baile y complicidad.

María SOA y Sara Faro dieron un paso importante en su trayectoria con su primera actuación en La Riviera. Un salto de dimensión para un proyecto que ha ido creciendo concierto a concierto y que ha encontrado en su particular mezcla de tradición y vanguardia una identidad cada vez más reconocible.

Lo que se vivió en Madrid fue mucho más que la presentación de un disco: una invitación a reunirse, escucharse y compartir. Una auténtica tertulia musical donde las fronteras entre artistas y público terminaron desapareciendo.

De Galicia a Madrid: una revolución musical con identidad propia

Fillas de Cassandra llevan tiempo demostrando que la tradición no está reñida con la experimentación. El dúo vigués ha construido un universo sonoro en el que las raíces gallegas conviven con sintetizadores, ritmos electrónicos, armonías vocales y una poderosa dimensión escénica.

Con TERTÚLIA, publicado en abril de 2026 y producido junto a Çantamarta, las artistas amplían ese universo y reivindican algo tan sencillo y necesario como recuperar los espacios de encuentro. La amistad, la memoria, la identidad y la comunidad atraviesan un trabajo que encuentra en el directo su expresión más explosiva.

La Riviera se convirtió en el escenario perfecto para trasladar ese mensaje a una audiencia dispuesta a dejarse llevar.

Un comienzo ceremonial para una noche de celebración

La actuación arrancó con «Saír á fresca», dando paso a «Alboroto», «Hibernarse» y «Lisístrata». Desde los primeros compases quedó dibujado el carácter del espectáculo: una combinación de atmósferas envolventes, percusiones tradicionales y una energía electrónica que fue creciendo a medida que avanzaba el repertorio.

El contraste entre la delicadeza de algunos pasajes y la contundencia rítmica de otros constituye una de las grandes virtudes del proyecto. María SOA y Sara Faro manejan esos cambios con una personalidad escénica que convierte cada canción en una pequeña historia.

Uno de los primeros momentos especiales llegó con «Déixate ver», que contó con la participación de Ede. Su aparición añadió una nueva dimensión emocional a una interpretación que encontró en las voces y la complicidad artística uno de sus grandes atractivos.

Fillas de Cassandra rompen las barreras entre escenario y público

Si hay algo que distingue los conciertos de Fillas de Cassandra es su capacidad para convertir al público en parte activa del espectáculo.

Con «Filla Filliña», las artistas abandonaron la distancia habitual del escenario para acercarse a la gente, mezclarse con ella y transformar la pista en una prolongación de su propio universo musical.

La propuesta de TERTÚLIA cobra precisamente sentido en esos momentos: no se trata únicamente de interpretar canciones, sino de construir una experiencia compartida.

La intensidad continuó con «Arderse» y «Cuchicheo», esta última acompañada por Pipiolas. La colaboración reforzó ese espíritu de encuentro entre artistas y amigas que atraviesa todo el nuevo trabajo.

Panderetas, tradición gallega y electrónica en estado de ebullición

Uno de los grandes atractivos del concierto fue comprobar cómo Fillas de Cassandra consiguen llevar los elementos del folclore gallego a terrenos sonoros completamente contemporáneos.

«Feito a man» y «Punheta!» recuperaron el protagonismo de las panderetas, con un momento instrumental que puso de manifiesto la fuerza rítmica de la tradición popular.

Lejos de utilizar el folclore como un simple elemento decorativo, María SOA y Sara Faro lo convierten en el corazón de su propuesta. La electrónica no sustituye a las raíces: dialoga con ellas, las transforma y las proyecta hacia nuevas generaciones.

La energía terminó de desbordarse con «Decruarse» y «Verbena», esta última acompañada por Çantamarta. La canción se convirtió también en un momento de reivindicación colectiva, con el público coreando un mensaje a favor de la educación pública.

Invitadas, sorpresas y un homenaje a la memoria de las mujeres

La noche todavía reservaba algunos de sus momentos más especiales.

Junto a Amit y Greta, Fillas de Cassandra estrenaron «Sofoco», una de las sorpresas del repertorio. A continuación llegaron «As Moiras» y «Tataravoa», esta última cargada de significado por su homenaje a las abuelas y a todas aquellas mujeres que han transmitido conocimientos, memoria y cultura de generación en generación.

En «bUCÓLICA» también hubo espacio para la danza, con la participación de Dani, que combinó movimientos de inspiración tradicional con danza contemporánea.

La propuesta escénica reforzó así una de las ideas fundamentales del proyecto: recuperar la memoria sin quedarse ancladas en el pasado.

La recta final comenzó con «Insolación», en un nuevo diálogo con el público y las percusiones, antes de que las artistas dedicaran unas palabras de agradecimiento al equipo y a todas las personas que han acompañado esta etapa.

Un final entre abrazos, amistad y emoción

El tramo final del concierto llegó con «TERTÚLIA», «Cassandra» y «Lodos».

Esta última canción, vinculada a la amistad y a los afectos, sirvió como cierre perfecto para una noche construida alrededor de la importancia de compartir. Las artistas terminaron fundidas en un abrazo sobre el escenario, poniendo el broche a una actuación que celebraba precisamente los vínculos que dan sentido a su música.

La primera visita de Fillas de Cassandra a La Riviera dejó una imagen clara de la dimensión que está alcanzando el proyecto. Lo que comenzó como una propuesta musical con profundas raíces gallegas se ha convertido en una experiencia artística capaz de reunir tradición, electrónica, feminismo y emoción colectiva.

Madrid fue testigo de un nuevo paso adelante para María SOA y Sara Faro. Porque si algo demuestra TERTÚLIA es que todavía hay espacio para encontrarse, bailar, conversar y construir comunidad alrededor de la música.

Y Fillas de Cassandra han encontrado la manera de convertir todo eso en un auténtico aquelarre sonoro.

Fotografías por Antonio Luis Perez @antopf_

Comentarios

No hay comentarios aún. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *