La artista barcelonesa firmó ayer una de las noches más emocionantes y ambiciosas de su carrera hasta el momento: con todas las entradas agotadas desde hacía semanas y el Auditorio Nacional de Madrid lleno a rebosar, llevó su repertorio a un territorio inédito con arreglos especiales para la ocasión a cargo de Pablo Donaire y Pablo Donaire. en un espectáculo irrepetible de 2 horas y cuatro actos que hizo las delicias del respetable
Kase.O, Fernando Costa, Elane, Antony Z, Zatu y Óscar Sanchez de SFDK, Salma y Toni Anzis se sumaron a esta primera edición de Red Bull Symphonic en el estado con una puesta en escena monumental y un espectáculo en el que la voz de Lia Kali, su banda, la andadura tan llena de conciertos y la orquesta sinfónica como memorable, delicado e intenso a la vez
La de La Teixonera – El Carmel aún ahora la recta final de un 2026 de traca y pañuelo con las últimas fechas de una gira que pasará en las próximas semanas por el Festival Altavoz de Medellín en Colombia y se cerrará con tour de salas a nueve capitales estatales antes de despedirse de los escenarios8 hasta el 2
Anoche, el Auditorio Nacional de Música de Madrid, con el aforo agotado desde hacía semanas y lleno a rebosar, pasó de ser un escenario mítico para la música sinfónica y clásica en convertirse en la sede de la primera edición estatal de la reconocidísima serie de eventos3 el cruce entre artistas contemporáneos y grandes orquestas sinfónicas para reinterpretar sus repertorios y que ya ha recorrido varios países atravesando generaciones, géneros y públicos. En su estreno en el sur de los Pirineos, las más de 2.000 personas que llenaban el Auditorio y los miles de espectadores que, principalmente desde España, México, Chile y Colombia, siguieron la velada a través del Live Stream del YouTube del artista participaron de un show musical laberíntico durante el cual Lia Kali y Lia Kali terminó encontrando la música, el hilo rojo, como salida y culminación de un espectáculo único e irrepetible. Acompañada de una orquesta sinfónica, su banda y algunos de los artistas que han formado parte de su camino, dieron vida a Red Bull Symphonic «La música camina conmigo».
El premiado compositor Lucas Vidal, al frente de la orquesta, dio entrada a un viaje construido durante meses junto a Pablo Donaire, director musical del proyecto. El artista apareció en lo alto de la escalera para abrir el espectáculo con «Contra todo pronóstico». Desde allí empezó a bajar físicamente hacia el escenario mientras las bailarinas acompañaban cada paso, inaugurando una narrativa que recorrería toda la noche: la entrada en el laberinto, la llegada del éxito, la pérdida de referencias, el enfrentamiento con los propios miedos y, finalmente, la salida. Una historia contada a través de las canciones, de una sinfónica, pero también de la escenografía, la luz y el baile.

UN VIAJE COMPARTIDO: DE FERNANDO COSTA Y ELANE A KASE.OI ANTONY Z
A medida que el artista avanzaba por el laberinto, también lo hacía acompañada. Fernando Costa fue el primero en compartir escenario con ella en «Te conocí bailando». Juntos continuaron en «Para aguantar», antes de que Elane irrumpiera en «Falso», sin presentación previa, que acabó con Lia Kali envuelta por un telón mientras la música conducía al siguiente capítulo.
El segundo acto llevó a Red Bull Symphonic hacia un territorio más oscuro. En «Peor que la policía», Antony Z transformó los pensamientos del artista en una conversación a dos voces, hasta devolver el protagonismo a la orquesta. Y entonces, desde lo alto de la escalera, apareció Kase.O acompañado de un grupo de figuras encapuchadas para reinterpretar «God Damn» en versión Réquiem de Mozart. Una entrada inesperada que cambió por completo la energía del Auditorio y dio paso a un solo de violín con la orquesta como protagonista.
El tercer acto empezó a buscar la luz. En Cachito de luz, Zatu de SFDK se convirtió en compañero de Lia Kali en esta búsqueda, mientras Óscar Sánchez se incorporó al escenario con su particular guitarra-plato para sumar una nueva textura al directo. Luego llegó «Volvernos a amar», uno de los momentos más íntimos de la noche: Toni Anzis y Salma acompañaron al artista en una canción sobre la vulnerabilidad, la necesidad de refugio y la posibilidad de volver a conectar con uno mismo. El solo final de guitarra española de Toni Anzis dejó el escenario en suspenso antes de que el viaje encarara definitivamente su último tramo.
EL ACTO FINAL: DEL LABERINTO A LA LUZ
La salida empezó con Lucas Vidal cogiendo al sintetizador en un interludio que preparó la transformación definitiva. Cuando Lia Kali reapareció en la escalera, vestida de rojo, ya no era la misma artista que había entrado en el laberinto. «Me muero», «Chulx» y «Renacer» marcaron este cambio de estado: la oscuridad daba paso a la transformación, la resiliencia y la lucha contra los propios miedos, guiada por el hilo rojo que siempre le ha acompañado —la música.
En «Alzo el vuelo», acompañada de nuevo por las bailarinas, el artista empezó a recorrer el camino de vuelta, y con «Cantaré» llegó el desenlace, con todo el público de pie y cantando cada verso: desde su refugio en la escalera, bajó hasta el centro del escenario mientras la orquesta y la banda crecían a su alrededor. Uno a uno, los colaboradores que habían acompañado el viaje volvieron al escenario hasta rodearla en una última imagen colectiva, en medio de una ovación que no paró. Todo el laberinto terminaba allí: en la música, en el escenario y en las personas que habían formado parte del camino.
Más que un concierto, Red Bull Symphonic «La música anda conmigo» fue la oportunidad de ver qué pasa cuando una artista revisa su repertorio bajo una mirada completamente nueva. Aquí está una de las claves del formato: no se trataba simplemente de añadir una orquesta a las canciones de Lia Kali, sino de descubrir qué podían llegar a ser al cambiar de lenguaje. Una experiencia creada para una única noche que formará parte del camino del artista para siempre.
RECTA FINAL DE 2026 Y DESPEDIDA DE LOS ESCENARIOS HASTA 2028
Con el laberinto sinfónico ya cerrado y una de las noches más memorables de la carrera del artista hasta el momento en el zurrón, Lia Kali vuelve a la carretera para encarar el tramo final de un 2026 que ha sido seguramente el más intenso de su carrera. La artista barcelonesa saltará el Atlántico otra vez para participar del Festival Altavoz de Medellín en Colombia del 10 al 12 de octubre y acto seguido rematará en el 2026 con una gira de salas que la llevará, entre otros, a Sevilla (16 de octubre), Valencia (24 de octubre) y, ya en diciembre, Santander y Bilbo (19 de diciembre), pasando antes por dos noches en Barcelona, en Paral·lel 62 (27 y 28 de noviembre).
Tras cuatro años de lanzamientos ininterrumpidos y de una escalada de hitos que ha culminado en los últimos días con su actuación en la Plaza Mayor del MMVV, la apertura de dos conciertos por Shakira en la Residencia Madrid del LMYNL World Tour 2026 de colombiana y el primer Red Bull Symphonic del Nacional para detener máquinas en directo. ¡Es así pues como esta última corra de fechas será la última oportunidad de disfrutar de su magia en directo durante mucho tiempo!

